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l presente artículo trata de los celos patológicos o enfermizos como manifestación de violencia en la relación de pareja. El mismo está basado en la práctica profesional del autor como psicólogo en el área de la clínica del tratamiento de personas afectadas por trastornos de personalidad, con manifestaciones violentas y celopáticas.
Características de los celos patológicos
Cristina se sentó en el sillón con sumo cuidado ayudada por su hijo de veinticinco años. La expresión de su rostro mostraba cómo el menor de los movimientos le producía intenso dolor; el antebrazo izquierdo de Cristina tenía una herida cubierta por unas vendas que en el hospital le colocó el personal de emergencias; más tarde, me dijo que el antebrazo fue atravesado por una de las ocho puñaladas que Juan, su pareja, le propinara en un ataque de celos, De no haber sido por la asistencia de sus hijos, Cristina sería una de las de más de veinte víctimas mortales de femicidio que en promedio se dan en Costa Rica año por año.
Carlos es abogado, dijo que ya no soporta que su esposa Susana le haga escenas de celos por las cuales terminan peleando acaloradamente. Ella le revisa el celular y las pertenencias particulares al esposo obsesivamente. Susana recuerda como su madre sufrió las infidelidades de su padre por muchos años y, como hija mayor, ella compartía el dolor de su madre. Susana amaba profundamente a su padre, pero un día, este se fue de la casa y no solo se separó de su esposa, sino que además, él desapareció de la vida de ella y de sus hermanas por mucho tiempo. Luego de un corto período de terapia, ella reconoce que sus celos obsesivos hacia su esposo, son en gran medida fruto de las experiencias traumáticas no superadas de abandono en la niñez.
Estos son dos casos de los tantos y tantos que se podrían mencionar de un problema que afecta a más parejas de lo que nos podríamos imaginar: los celos enfermizos o patológicos en las parejas. La palabra celos, del griego “zélus” del latín “zélosus”, es definido por el diccionario de la Real Academia como la "sospecha, inquietud, y recelo, de que el ser amado haya puesto o ponga su cariño en otro". Por lo tanto el término vinculaciones celopáticas alude a la relación de pareja cargada de una emotividad negativa y dañina para los integrantes de la misma pareja. Con más de veinte años trabajando como consejero profesional y psicólogo, considero que las vinculaciones celopáticas son una de las problemáticas más serias que se dan en las relaciones de parejas. Lo más importante de resaltar en este aspecto, es que las vinculaciones celopáticas son en sí mismas una manifestación de violencia en el vínculo de la pareja, es decir, deben entendérselas como una de las tantas caras que tiene la agresión que viven muchas de las familias en Latinoamérica
En realidad se puede decir que hasta cierto punto, los celos no son dañinos en sí mismos (Corsi, J 1992). El problema surge cuando los celos pasan a ser exacerbados y se transforman en patológicos, dando lugar a una condición conocida como “celopatía o celotipia”. La celopatía es altamente dañina tanto para la persona que los padece, como para la misma relación de pareja.
La celopatía en sí misma es una manifestación de violencia. Adentrarse en esta problemática significa tomar conciencia del papel tan naturalizado de los celos como expresión de amor en esta cultura, invisibilizados en sus dimensiones de violencia. No es hasta ahora, que el aumento en las denuncias lo pone en evidencia, como una de las causas que la alimenta (Machado, Chavarría, Rivas y Villalobos, 2007, p. 1).
Como expresión de violencia, la celopatía por lo tanto, es una forma de alimentar los celos dañinos en la pareja, que llevarán al sobre-control del compañero o compañera. El sobrecontrol en la relación de pareja, es una problemática íntimamente ligada a la construcción social de lo masculino y de lo femenino. A su vez, esta construcción está relacionada con el concepto del poder (Baró, 1996: 195; Foucault, 1991), lo cual genera un círculo en donde tanto la identidad del varón como de la mujer se definen socialmente.
El efecto de los celos patológicos en la pareja
Tanto hombres como mujeres pueden ser víctimas de los celos patológicos de su pareja; sin embargo, por lo general la mujer lleva la peor parte en las vinculaciones celopáticas, ya que los celos son la principal causa de femicidios, o sea la muerte de las mujeres a manos de sus parejas.
“Por su condición de género, las mujeres son las víctimas más frecuentes. El promedio anual de mujeres muertas por violencia doméstica a manos de sus parejas o ex parejas, o por problemas pasionales o violencia sexual, fue de 20 entre el 2000 y 2004, año este último, en el que 24 mujeres fueron asesinadas por estas causas”. (Estado de la Nación, 2004: 69).
Es necesario mencionar que la violencia se puede manifestar en sus cuatro aspectos básicos: la violencia física; la violencia psicológica; la violencia sexual y la violencia patrimonial. En el caso de la celopatía del varón hacia la mujer, esta se puede expresar en los cuatro aspectos mencionados. Por ejemplo, un varón celópata puede controlar a su pareja privándole de dinero para su movilización, no permitiéndole trabajar o estudiar, lo que dañaría evidentemente su proyecto de vida. En la celopatía o patología de los celos hacia la pareja, se puede observar que tanto varones como mujeres presentan conductas caracterizadas por la hiper vigilancia y la necesidad de controlar los movimientos de la pareja. Estas manifestaciones estarían realimentadas eventualmente por ideas obsesivas sobre la infidelidad de la pareja, que, en el caso de los varones, la ideación obsesiva puede llegar a tal grado que puede llevar a la agresión sexual y física de la mujer e incluso la muerte. Ahora bien, Si existen celos hasta cierto punto normales en una relación de pareja los cuales no son dañinos, ¿Qué los diferencia de los celos patológicos?
Personalmente considero que existe una diferencia cuantitativa y cualitativa entre estos. Cuantitativamente, los celos patológicos serán mucho más intensos haciendo que la persona llegue a la obsesividad, sobre control y violencia. Por otro lado, referente a lo cualitativo podemos decir que en la persona celópata la consciencia es invadida por ideas y pensamientos infundados de traición o abandono por parte de su pareja. Esto produce una alteración de la percepción de la realidad.
Si bien las ideaciones amenazantes están solo en la mente de la persona celópata, estas se entretejen en una trama tan elaborada que parece real para quien sufre la crisis de celos.
Síntesis
Continuaremos con el desarrollo de este tema en artículos sucesivos, pero podemos resumir lo expuesto hasta este punto.
-Existen celos aceptables en toda relación de pareja, lo cual puede ser tonificante para la misma.
-Los celos exagerados pueden dar lugar a vinculaciones celopáticas, las cuales pueden ser altamente dañinas para los integrantes de la relación.
-Los celos patológicos pueden ser la causa principal de la violencia sexual, patrimonial, psicológica y física, e incluso, el asesinato de la pareja.
-Tanto los varones como las mujeres celópatas, suelen padecer de “delirios de celos” o ideas paranoicas y obsesivas sobre el ser traicionado o abandono por la pareja.
-Los celos patológicos pueden manifestarse desde el noviazgo y crecen a lo largo del tiempo durante la relación de hecho o en el matrimonio.
-Los celos patológicos lejos de ser una expresión de amor, son en realidad una manifestación de inseguridad y complejo de inferioridad por un lado, y el deseo de control y poder de la otra persona por otro.
En toda relación de pareja es común el surgimiento de los celos. Los celos en realidad son una manifestación natural ante la posibilidad de que el ser amado fije su atención en otra persona. Por otra parte, el miedo al abandono del ser amado late en el fondo de la mayoría de las personas; para muchos estudiosos de la conducta humana, esto no es más que el resabio del miedo primario que experimenta el niño o niña ante la separación de la madre. El problema nace cuando los celos pasan a ser enfermizos y por lo tanto dañinos para la relación. Los celos exagerados peden generar una relación cargada de violencia, incluso, desde el mismo noviazgo. El presente artículo es fruto de la investigación y el tratamiento por parte del autor, de personas con manifestaciones de celos patológicos y violencia hacia la pareja.
Características de los delirios de celos
La investigación y el trabajo realizado por el autor y otras colegas a través de grupos terapéuticos y terapia individual de un grupo de varones celópatas en el año 2006, demostró que los celos patológicos pueden ser la causa principal de la violencia sexual, patrimonial, psicológica y física, e, incluso, pueden motivar el asesinato de la pareja. Paralelamente, en la terapia con mujeres con esta problemática, hemos hallado manifestaciones de conductas autodestructivas y una fuerte tendencia a la depresión profunda.
Pero tanto en hombres como mujeres, se han hallado características psicológicas comunes como la inseguridad, pensamientos obsesivos sobre la posible traición o abandono por parte de la pareja, y en los casos más fuertes los “delirios de celos”.
El delirio de celos consiste en una obsesividad mental, donde la persona no puede evitar la ideación descontrolada acerca de la traición y posible abandono por parte de su pareja. La persona que padece de delirios de celos, crea en su mente una trama imaginaria acerca de la traición de su pareja, de tal forma, que por más que ésta trate de convencerle de su fidelidad, la persona no puede aceptarlo, quedando atrapados en el tormento de su propia imaginación. En el caso de los varones, hemos podido notar que la amenaza al abandono suele traducirse en agresión a la misma persona que se supone que ama, es decir, la ira tiende a proyectarse fuera de sí. En casos extremos, podemos encontrar hombres que el descontrol de la furia es tal, que ha llegado a matar a la pareja e hijos y a cometer suicidio.
Los celos son sinónimo de sensación de angustia, ante la percepción de rechazo y/o abandono real o imaginario. Si se prolonga en el tiempo la sensación se vuelve crónica inscribiéndose en el inconsciente como característica fantaseada de las relaciones con las personas más significativas de la infancia. Esta sensación se reactualiza como un “eco histórico” emocional entre percepciones fundamentadas o no, en las relaciones presentes con la pareja en la que se depositan las fantasías y los deseos infantiles (Kernberg, 1998: 214-215). Esto puede llevar al varón a desarrollar delirio celopático en donde la frustración contribuya a manifestaciones violentas. (Machado y otros, 2007, P. 38)
En cambio las mujeres celosas en el caso de la amenaza o abandono por parte de la persona amada, tienden a la depresión severa y en casos más fuertes a la auto-agresión e, incluso, al suicidio, pero difícilmente al homicidio. En el caso de la mujer, la ira tiende a “introyectarse”, es decir, que se dirige hacia adentro, hacia sí misma.
La persona puede llegar a estar atormentada por los celos de tal manera, que su vida puede ser afectada seriamente en sus relaciones, no solo con su pareja, sino con todos con quienes está en contacto. He tenido pacientes que se han visto afectados en su trabajo por la obsesión celopática. Rebeca es una joven que sufre de celopatía, llegó a mi consultorio con su novio en un último intento de salvar la relación, me decía: “Hay momentos en que no puedo dejar de pensar en él, dónde estaría o con quién… había momentos que no podía concentrarme en el trabajo… pero si estoy con él solo discuto hasta llegar a obstinarle…el solo pensar que me deje me desespera”.
La naturaleza psicopatológica de estos celos desde el punto de vista afectivo, procede del temor de perder algo que les pertenece o de ser rechazado o abandonado por el ser amado lo cual es resultado algunas experiencias en la infancia. Es por esto que el delirio de celos escapa a la lógica, y hace que la persona que los sufre quede atrapada en la angustia de la posible infidelidad, lo que les lleva a tener conductas obsesivas de vigilancia y control para encontrar a la pareja en alguna falta. José y su esposa son líderes religiosos de una iglesia próspera, ellos temen que los problemas de celos obsesivos de José no solo destruyan la relación, sino el buen trabajo comunitario que han estado realizando por años junto a su congregación. Llegaron al consultorio por problema de agresión física y psicológica a su esposa debido a los celos. Los delirios de celos de José hacen que asegure que ella le está siendo infiel, esto produce una escalada de discusiones y agresión psicológica que suele terminar en agresión física por parte de José. Se han separado un par de veces y la esposa dice que si no cambia lo dejará definitivamente. Pero los celos de José no solo han dañado la relación de pareja, sino que los dos hijos que tienen están muy afectados y necesitaron terapia para enfrentar sus problemas emocionales.
Un detalle importante a tener presente son los episodios de celos que la persona celópata experimenta y que están relacionados con la escalada de celos y los delirios de celos. Estos episodios se dan cíclicamente y están relacionados directamente con la violencia que el o la celópata experimentan. Por lo general, luego de las escenas de celos o de agresión, las personas celópatas entran en una etapa de arrepentimiento en la cual prometen no volver a repetirla, incluso, lloran pidiendo perdón arrepentidos por el daño causado. Sin embargo, la situación se vuelve a repetir una y otra vez con más control y violencia. Esto hace que la pareja quede atrapada en el ciclo de la violencia o de la obsesividad de los celos de la otra persona. El problema de José al igual que muchas otras personas afectadas por la celopatía, es no poder escapar de este ciclo de pensamientos y comportamientos obsesivos-agresivos, que prácticamente no pueden controlar.
Otro paciente dijo que mientras trabajaba llamaba a su esposa a cada momento bajo cualquier excusa, si ella no le contestaba, entraba literalmente en pánico. Los delirios de celos le llevaban a imaginarse que la esposa lo estaba engañando, y ya no podía concentrarse en el trabajo. Cuando llegaba a la casa hacía un verdadero escándalo incluso frente a los niños. Posteriormente, dijo que experimentaba una verdadera vergüenza y no sabía cómo disculparse por su reacción. Esto lo tenía atrapado en un verdadero círculo vicioso.
La celopatía, por lo tanto, es una de las formas en que se expresa la violencia en la pareja y que debe ser tomada en cuenta como una de las principales causas de agresión mutua, simplemente, porque la celopatía violenta los límites y los derechos de la otra persona. No solo porque este problema puede llevar al maltrato físico e incluso del asesinato de la pareja por celos, sino que existe una agresión psicológica por el acoso constante que la persona celópata ejerce sobre su pareja. Por otro lado, se ha encontrado que muchas mujeres con problemas de celos obsesivos tienen serios problemas emocionales que terminan afectando incluso su salud física. En cuanto a los varones, entre otras características que se han encontrado, se evidencia la obsesión sexual hacia su pareja. Ellos viven la sexualidad no como un medio de comunión y disfrute mutuo, sino de expresión simbólica de posesión y dominio.
Celos: ¿Amor o posesión?
Los celos han sido naturalizados por el patriarcado como una muestra de amor, estrategia de control eficiente para “mantener a las mujeres en su lugar”, reforzando tanto en hombres como en mujeres, los mandatos de la identidad de género hegemónica propia de cada uno, invisibilizando también las consecuencias de dolor, desamor, sufrimiento y muerte que éstos pueden llegar a manifestar. (Machado y otros, 2007, P. 38)
Pero, ¿qué expresan en realidad los celos patológicos? No podemos dudar que muchas personas que sufren de celos patológicos amen a sus parejas. Pero lo cierto, es que es un amor mal entendido, de tal forma que la pareja pasa a ser posesión de la otra persona. Incluso desde el noviazgo se puede ver cómo se pueden establecer en la pareja las manifestaciones de control y violencia por causa de los celos.
Entre las señales que se encuentran en una persona celopática está la excesiva vigilancia y la obsesión por controlar la vida de su pareja. Al principio, que una persona controle mucho a su pareja puede parecer muy romántico, pero con el tiempo se transforma en una verdadera prisión emocional. Una paciente manifestó en la terapia cómo su novio la controlaba al punto de sofocarla. Llegó a comprarle una línea celular ,lo que al principio le pareció un acto muy romántico, sin embargo, era una de las maneras que él tenía para controlarla en todo momento. En una oportunidad en que ella estaba en la universidad apagó el celular, en esos momentos, el novio la estaba llamando y, al no tener respuesta, él tomó su motocicleta y desde su trabajo llegó a buscarla a la universidad donde le hizo una escena de celos frente a sus compañeros.
En muchos casos, la escalada de violencia se manifestará desde el noviazgo, lo que es sumamente peligroso cuando la persona objeto de los celos queda atrapada en una confusión emocional, porque por un lado, cree que su pareja le ama, pero por otro lado, puede llegar a ser seriamente agredida por los celos de su novio o novia.
Pero los celos obsesivos no se limitan a la relación de pareja, muchos de los pacientes varones tratados por este problema presentan, además, un excesivo control sobre sus hijas mujeres, al grado que se genera una relación cargada de violencia y abuso hacia las mismas. Una madre fue a consulta porque necesitaba saber qué medidas tomar ante el comportamiento celoso de su esposo para con su propia hija de 16 años. Ella contó que el padre sorprendió a la hija de la mano de un compañero a la salida del colegio y le hizo un escándalo frente a todos, tratándola con palabras soeces, ya que él le había prohibido tener novio; lo interesante del caso es que no le permitió a la esposa mandarla nuevamente al colegio lo que colmó la paciencia de ésta por lo que decidió buscar ayuda.
Resumiendo, podemos decir que la celopatía es una condición que puede afectar tanto a hombres como a mujeres, sin distingo de edad, condición social o coeficiente intelectual. Requiere tratamiento terapéutico para que la persona pueda superar la problemática, ya sea en terapia grupal o individual. La persona atrapada en una relación de celos obsesivos también debe buscar ayuda, para no permanecer en el ciclo de la violencia que la celopatía genera.