En Hechos 7: 51-60 (lean el texto, por favor), pude notar la mayor expresión del orgullo. Este gigante que batalla contra nuestra vida a cada instante, que trata de destruir nos sin que nos demos cuenta, en la mayoría de las veces.
Acá Esteban es llevado preso, por calumnias, por que como no podían encontrar nada malo en el, inventaran.
En su defensa (cap. 7:1_50), el explica con lujo de detalles como Dios se apareció a Abraham, como Dios saco por mano de Moisés a su pueblo de Egipto y como Jesús vino por nosotros a salvar nos, el cual, era lo que el predicaba. Y yo me preguntaba: como podían no aceptar tal verdad? La cual ellos descendían y habían vivido toda su vida escuchando toda la historia en sus enseñanzas!!!
Por el orgullo!!! Ellos tenían su propia versión de la historia, y estaban cómodos con ella, por que podían manipular al pueblo a su antojo,no tenian que cambiar nada,ni sacrificar nada, ya que eran los "sacerdotes".
Y como, un "cualquiera", iba a venir a decir, que la verdad era otra? Que ya no había que hacer sacrificios, que ahora quien dirigiria todo era Jesus y no ellos mismos sus propias vidas,etc. etc.
Hoy en día vemos lo mismo, lamentablemente! A causa del nuestro orgullo, muchas veces algunos no escuchamos a Dios, no hacemos lo que nos dice la palabra que hagamos, y si lo hacemos, "seleccionamos", o sea, lo que yo considero correcto, lo bueno o malo, o lo que "puedo" o no hacer.
El orgullo, es este que se levanta diciendo me esto no es de Dios cuando ni siquiera le pregunte a El, si lo era o no. Es esta voz interna que me da las respuestas que yo quiero escuchar, y si me agrada digo que es de Dios!
O también es esta voz que me dice, no te sujetes a tal o cual, por que este de Dios no tiene nada. El orgullo, es este gigante que me domina, que no me permite delante de un dilema, problema, duda, recurrir a Dios en oración, por que yo tengo las respuestas o busco según mis criterio la salida o solución, y cuando me sale mal digo: Dios me abandono, no me escucha, no me ama, y cosas por el estilo.
Cuando la palabra dice de crucificar nuestra carne, habla de morir a mi voluntad, deseos, o forma de pensar y actuar, para ser dependiente de El 100%, en todas mis decisiones, aun las mas sencillas, como elegir un trabajo, novio, comprar me algo, o un servicio en la iglesia!
Ahora, algunos creen que con solo pedir a Dios que "mate mi orgullo", ya esta, pero no es tan sencillo.
El orgullo nace de una vida de persecución, mal trato sea física, emocional, o cualquier clase maltrato hacia mi persona, humillaciones, desprecios, donde mi persona es considerada inferir o disminuida.
Entonces inconciente mente levantamos una pared o barrera, donde de acá en mas, MANDO YO! Ya nada ni nadie me dirá como hacer las cosas y si las permito, puede ser por que me conviene o estoy de acuerdo, cuando la palabra dice que los caminos y los pensamientos de Dios no son los nuestros, o sea ni siempre, lo que queremos o consideramos cierto o errado es lo que piensa Dios.
Otros sinónimos para el orgullo son: altivez, arrogancia, vanidad, etc. Como antónimos tenemos: humildad, modestia, sencillez, etc. El principal nivel que lo distingue está en que el orgullo es disimulable, o sea todos se dan cuenta que lo tengo...menos yo. Por ejemplo, un orgulloso jamás se "rebajaría" a pedir perdón, ayuda, o aceptar consejos, a menos que este seguro de cual será la respuesta del otro. En resumen, el orgullo, es dañino y destructivo para el que lo tiene, y para los que lo rodean, por que, podemos estar engañados en determinadas conductas o formas de pensar, y vivir, creyendo ser lo correcto. Entonces para que realmente crucifiquemos nuestra carne, debemos ir al que TODO LO SABE! Y este es uno solo.
