Amada si deseas llevar la imagen de tu Dios y Señor, debes exponer el alma a la luz de SU PRESENCIA. Este ejercicio se compara a el de la fotografía. El alma, como la película del fotógrafo, lleva la imagen de aquello a que se expone; cuanto más tiempo se expone, tanto más clara es la imagen, si pasa el tiempo en la lectura de revistas o libros mundanales, u observando las frivolidades de la televisión, entreteniéndote con las amistades no convertidas pronto llevarás la imagen de los ímpios. Luego hablarás como ellos, te comportarás como ellos, y aún te parecerás a ellos.
Pero al exponerte a las influencias santas pronto se verá el buen efecto. Al cultivar la amistas con el pueblo de Dios, al ser vigilante en la oración, al leer y deleitarte en su Palabra, pornto el Espíritu Santo delineará en tu vida las marcas hermosas de un carácter verdadero de una cristiana.
No que el carácter de una cristiana se forme sólo por las circunstancias externas. Las circunstancias ecternas son importantes, pero primeramente uno tiene que llegar hacer hija de Dios por medio del nuevo nacimiento. Hay algunos (as) que enseñan: "Al portarse como cristiana uno llega a serlo." ¿Quién puede cambiar un tigre en un gatito domesticado?. Se cuenta de una familia que crió un osito en su hogar. Los hijos lo querían mucho. Lo criaron y lo enseñaron y jugaron con él. Pero al pasar los meses la naturaleza salvaje comenzó a mostrarse en el oso en manera alarmante. Los padres apenas pudieron encerrar al animal para así salv ar la vida de sus hijos.
Así es la naturaleza humana no regenerada. No se puede confiar en el corazón que no ha nacido de nuevo, porque "la mujer vieja" o natural se manifestará. No son los buenos modales, sino la conversión a Cristo lo que se requiere. No es la educación sino la transformación; no son los conocimientos sino una nueva naturaleza la que Dios requiere. La mujer tiene que llegar a ser una nueva creación por el poder regenerador del Espirítu San to. Sólo así estás preparada para exponer tu alma a la gloria de Dios. Sólo así estás preparada a llevar la vida de Cristo.
Algom paso con Moisés cuando subió al Monte Sinaí y habló con Dios. Hubo un resplandor en su rostro cuando él bajo del monte. Algo pasó con Jesús cuando estaba con el Padre en el Monte de la Transfiguración. El rostro de Cristo brillço como la claridad del sol. Algo pasço con Esteban cuando estaba delante de sus perseguidores. Dios le vistiço del poder y de la gloria del cielo, y "vieron su rostro como el rostro de un ángel"> Hch.6:15
Amada algo pasará contigo mientras cara a cara descubierta te expongas a la gloria de Dios, leyendo y meditando mucho en su Palabra. "Por tanto, nosotros todos, mirando cara descubierta como en un espejo la gloria del Señor."> 2Co.3:18 Cuando pasas mucho tiempo a solas con Dios, alabas y conoces más a Cristo a traves de su Palabra los que te rodean encontrarán en tu manera de vivir la gloria de tu Señor
Que está reflexión haya tocado tu corazón.
Bendiciones
Pastora Maestra María Salinas
CHILE
